ATEO


No creo en Dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona.

José Saramago, (1922-) escritor, periodista y dramaturgo portugués, Premio Nobel de Literatura 1998

miércoles, 8 de abril de 2009

La sanidad pública



Llama la atención que en autonomías como Madrid o Valencia, donde la privatización ya está avanzada, aumente la preferencia por la atención primaria pública. Un esquema que, en el caso de Madrid, se repetiría en el resto de atención sanitaria. "En Madrid y Valencia los procesos privatizadores han sido más intensos. La gente tiene más experiencia en la sanidad privada y considera con mayor interés los servicios públicos", dice Rodríguez Medel.



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