ATEO


No creo en Dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona.

José Saramago, (1922-) escritor, periodista y dramaturgo portugués, Premio Nobel de Literatura 1998

martes, 1 de diciembre de 2009

Interesada confusión · ELPAÍS.com

La gestión de los servicios sanitarios públicos puede ser hecha directamente por la propia Administración o indirectamente, a través de proveedores externos. Si el mundo fuera blanco y negro, la gestión directa sería pública y la indirecta privada. Pero la realidad es compleja y no existe un mundo dicotómicamente blanco/negro, bueno/malo, publico/privado, y, menos aún, público igual a bueno y privado igual a malo. Hay muchos matices y los detalles son claves.

Interesada confusión · ELPAÍS.com

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